Imaginé las dos Lunas, como las describes
pero en mi visión parecen aun más hermosas que en la descripción;
las veo de brillante color plateado en la oscuridad del cielo
rodeadas de un halo blanco que resalta lo perfecto de su curva.

Si una Luna por si sola, es la exacta muestra de lo que llamamos belleza,
imagina dos... es más que solo visión, es más que un sentimiento.

Quisiera manchar mis dedos con polvos de plata,
dibujar con ellos en el cielo tantas estrellas como sueños tengo.